La futura reforma de la ley de mecenazgo

Las donaciones actualmente se rigen conforme a la Ley 49/2002, del régimen fiscal de las entidades sin fines lucrativos y de los incentivos fiscales al mecenazgo. De esta forma su compañía permite desgravar hasta un 35% de la cuota del Impuesto de Sociedades.
Los principales agentes coinciden en una reforma de esta ley, pero no al estilo de EEUU, donde determinadas donaciones filantrópicas pueden alcanzar un 100% de desgravación, sino seguir en la línea de modelos europeos como Francia e Inglaterra, donde las cifras se sitúan alrededor del 60% y 70%.
El PP ya propuso a principios del año pasado en la Comisión de Cultura incrementar la deducción en el IRPF de las personas físicas del 25% al 70% de la base en las donaciones y aportaciones del mecenazgo. En el caso de las personas jurídicas, que en el impuesto de sociedades se incremente la base de deducción del 35% al ​​60%. Estas cantidades podrían aumentar en la nueva propuesta. La idea es pasar de la cultura de la subvención a la de la desgravación.
José María Lassalle, secretario de Estado de Cultura declaró, cuando todavía era portavoz en la Comisión de Cultura del Partido Popular: "Queremos plantear un modelo mixto entre el francés y el estadounidense para canalizar recursos de la sociedad civil hacia la cultura, la protección del patrimonio y la investigación ".
En un entorno económico como el actual las ayudas públicas al sector cultural han pasado a ser residuales, con el nuevo proyecto de ley del mecenazgo cultural los incentivos fiscales pueden doblarse en breve pasando del 35% a un máximo del 70% del Impuesto de Sociedades siguiendo el modelo francés.

El modelo frances como referente

Francia donde tradicionalmente el estado está muy involucrado en la financiación de la cultura, modificó por voluntad del entonces presidente Jacques Chirac su legislación para fomentar el mecenazgo en 2003, dejando atrás unas leyes poco generosas. La nueva ley prevé una reducción del 66% de la suma de la donación en el IRPF en el caso de los particulares, dentro de un límite del 20% de la base imponible. Superado este margen, el excedente se puede revertir en los cinco años siguientes.
En el caso de las empresas, la reducción es del 60% en el impuesto de sociedades dentro de un límite del 0,5% de la facturación sin tasas, y el excedente también se puede revertir en los cinco ejercicios siguientes. En casos particulares, como la adquisición de tesoros nacionales por una colección pública, la deducción se dispara al 90%.
La legislación francesa-que entre 2004 y 2011 y gracias a incentivos fiscales de entre el 60 y el 70 por ciento, ha permitido que el mecenazgo en este país pasara de 150 a 683 millones de euros.